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Hacer el Camino de Santiago con niños

familia haciendo el camino de santiago

¿Estás buscando una manera de fortalecer los lazos familiares y alejarte del estrés y la monotonía de la vida diaria? ¿Por qué no considerar hacer el Camino de Santiago con tus hijos? Esta experiencia no solo será única y diferente, sino que también será educativa y os conectará con la naturaleza.

En SienteGalicia podemos ayudaros a organizar el Camino que mejor se adapte a vuestras necesidades familiares para que así vosotros os preocupéis solamente de disfrutar al máximo de vuestros hijos.

Sin embargo, antes de aventurarte en ello, es importante que prepares física y mentalmente a tus hijos. Deberás motivarlos y hablarles sobre lo emocionante del viaje. Según la edad de los niños, podrías explicarles la historia de las peregrinaciones, contándoles que van a hacer la misma ruta que lleva siendo transitada durante más de mil años por reyes, caballeros, campesinos y mendigos. Serán muchos los momentos especiales que vivirán, como cruzar un río, acariciar una vaca, comer un bocadillo sentados en un campo, hacer nuevos amigos que irán encontrando a lo largo del camino, llevar la concha de vieira colgada al cuello y sentirse como un auténtico explorador siguiendo las señales.

Camino de Santiago Espiritual con niños

Preparación

También es importante hablar sobre el sacrificio y el esfuerzo físico que conlleva hacer el Camino, así como las ampollas y los chaparrones que podrían encontrarse. La preparación física es fundamental, y es recomendable que los niños tengan al menos 3 años. Para los niños de hasta 6 años, es muy aconsejable llevar un carrito de bebé de montaña por si fuera necesario hacer uso de él. A partir de los 8 años, en general tendrán la capacidad de esfuerzo necesario para las etapas diarias, aunque la edad ideal es, sin duda, la preadolescencia y la adolescencia.

Sería recomendable que al menos un mes antes de hacer el Camino, camines con tus hijos por terrenos similares de montaña para que se acostumbren y se adapten al calzado que van a utilizar. Podrán incluso llevar su propia mochila con muy poco peso, acostumbrándose así y sintiéndose más independientes.

La duración y la distancia de las etapas deberán adaptarse a las características del niño, pero será recomendable no hacer más de 15 km al día. El Camino Francés, con uno de los relieves más suaves, es el más recomendable para hacer con niños. Es además uno de los más transitados y el que dispone de una mayor oferta de servicios.

La primavera y el otoño son las mejores épocas del año para ir con niños, ya que en principio no hay temperaturas extremas. Cada hora de caminata será recomendable parar 5 ó 10 minutos para descansar y tomar algún zumo, fruta, barritas de cereales, frutos secos… para reponer energía. Se deberá caminar solo por las mañanas, madrugando lo máximo posible para evitar las horas de más calor, y dejando las tardes libres para descansar y divertirse.

El viaje supone un gran esfuerzo físico, y cada día habrá momentos de paz y conexión familiar, pero también de cansancio y aburrimiento, que pueden generar tensiones. Por lo tanto, será interesante pensar en algunas ideas o actividades para interactuar con los niños a lo largo de cada etapa, como el juego del «veo, veo». Tendrán que ir observando los lugares por donde van caminando para encontrar pequeños detalles del paisaje y eso les mantendrá animados y entretenidos.

La clave para hacer el camino con niños está en hacer una planificación detallada, pero al mismo tiempo flexible. Esto significa que debemos ser muy previsores e ir repletos de eso que llamamos los “por sí”. Por si acaso tienen hambre, por si acaso se mojan, por si acaso se cansan, etc. Por otro lado, ser flexible es imprescindible, puesto que hablamos de niños y no podemos pretender que se comporten como los adultos ni se adapten a nuestro ritmo.

Hay que ser conscientes, por lo tanto, de que puede haber días en los que, por ejemplo, tengamos que parar a comer antes de lo previsto o no podamos completar una etapa. ¡Pero no debéis preocuparos! Para momentos como estos en SienteGalicia os facilitaremos los contactos de algunos taxistas locales para que podáis solventar sobre la marcha incidencias de este tipo.

Pero no hay que olvidar que el Camino para los niños supondrá también toda una experiencia de vida. Se darán cuenta de que por muy cansados que estén, siempre podrán dar un paso más superándose a sí mismos y que la recompensa estará al llegar a la meta.

Aprenderán a enfocar toda su energía en una sola tarea, tomando conciencia de todo lo que les rodea. Disfrutarán al final de cada etapa de una buena ducha, un masaje en los pies y de descansar como nunca lo habían hecho. Y nosotros, los adultos, comprenderemos que ser pequeños no los hace menos válidos para esta aventura. Reforzaremos ese maravilloso sentimiento de que estando en familia, cualquier lugar es casa, convirtiendo esta enriquecedora experiencia en un recuerdo muy especial para nuestras vidas y las de nuestros hijos.

Sombras de una familia de peregrinos

2 comentarios en “Hacer el Camino de Santiago con niños”

    1. Buenos días, agradecerte que te pusieras en contacto con nosotras. Acabamos de enviarte la propuesta para que puedas valorar.
      Estamos en contacto!! Un saludo.

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