La ruta del Mariscal Pero Pardo de Cela recrea los principales lugares históricos de aquel episodio decisivo en la historia del Reino de Galicia.
RUTA
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FOZ. Iglesia de San Martiño. Data del siglo VI. En el frontal se conserva un fuste de mármol de la época sueva, y en el interior, pinturas murales de los siglos XIV y XV
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FOZ. Mirador de A Frouxeira. Aquí se conservan los restos de una de las fortalezas de Pardo Cela. Hay unas bonitas vistas a una gran llanura entre Ribadeo y Burela.
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ALFOZ. Fortaleza de Alfoz. Torre fortaleza que en el siglo XV perteneció al Mariscal Pedro Pardo de Cela.
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ALFOZ. Finca Galea. Próxima a la torre, alberga en el Pazo habilitado como casa de turismo rural el Museo del Agua.
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LOURENZÁ. Monasterio de San Salvador - Iglesia de Santa María de Valdeflores. El Monasterio fue fundado por el Conde Osorio Gutiérrez en el siglo X, considerado después Santo.
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MONDOÑEDO. Catedral de Mondoñedo. La catedral de Mondoñedo, declarada Monumento Nacional en 1902, fue consagrada en tiempos del Obispo Don Martín en el año 1246.
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PARDO CELA
El
mariscal Pardo de Cela fue un
miembro destacado de la
nobleza gallega del medioevo que, por sus luchas contra otros nobles y sus constantes hostilidades con el Obispado de Mondoñedo,
fue perseguido y ajusticiado a pesar de contar con un indulto Real.
De este modo se convirtió en un hombre de reflejos míticos. Figura controvertida para los historiadores, fue un importante personaje político y militar de A Mariña antes de la Edad Moderna.
Heredando bienes y señoríos familiares, vinculado estrechamente a los Andrade y contrayendo nupcias con Isabel de Castro, hija del Conde de Lemos y prima de la propia Isabel la Católica, se convirtió en un Grande de Galicia dominando sobre casi la mitad del territorio gallego.
Su poder en A Mariña era enorme, contando con fortalezas, jurisdicciones, la alcaldía de Viveiro y siendo encomendero del obispado mindoniense.
Pardo de Cela ha pasado a la historia por el sitio que sufrió por tropas enviadas por los Reyes Católicos y el Obispo de Mondoñedo, su final heroica defensa en el castillo de A Frouxeira y en O Castro de Ouro -Alfoz-, además de su ajusticiamiento en 1483 en la plaza de la Catedral de Mondoñedo, in extremis, cuando su mujer portaba en las proximidades el indulto Real y fue "entretenida" por monjes del obispado en el puente "do Pasatempo". Estos sucesos se acabaron convirtiendo en una parte importante de la historia de Galicia, episodio a caballo entre el mito y la realidad.